Para profundizar nuestro conocimiento sobre las variaciones del estado de salud del paciente, es necesario llevar un registro fiable, informatizado y constante. Hoy explicaremos la relación entre variables clínicas, wearables e historia clínica electrónica.

Gran parte del trabajo actual en medicina se dedica a la medicina predictiva (predictive medicine). Muchos expertos señalan que la informática de la salud puede ser la clave para mejorar la prevención de enfermedades. Su posición se basa en una mejora de la comparativa de variables clínicas medidas a tiempo real por medio de la tecnología.

 

Variables clínicas

Las variables clínicas son parámetros de la salud que se estudian en una muestra de la población para comprobar una patología concreta. Algunas variables clínicas son más claras que otras. Por ejemplo, cuando se hacen estudios sobre cardiopatías, podría ser que el paciente tuviera una actividad cardíaca irregular, como arritmias, y no se lo comunicara a su médico. Esto podría deberse a que no fuera consciente de que sufre arritmias. Pero hay que tener en cuenta otra cosa. La salud es una cosa muy delicada. Muchos pacientes temen enfrentarse a patologías potencialmente mortales. Por eso, deciden no hacer caso a según qué señales de peligro en su salud.

Llevar una correcta medición de las variables clínicas es fundamental para estudios útiles. Ahí es donde entran los wearables.

Wearables

Los wearables han supuesto una forma sencilla y revolucionaria de medir los parámetros de los pacientes. Las famosas pulseras fitness que muchas personas llevan hoy les controlan su actividad diaria, su consumo de calorías, sus pulsaciones, sus ciclos de sueño, etc. Estos aparatos podrían convertirse en una manera fiable y continua de controlar las variables clínicas de los pacientes. El elemento de subjetividad a la hora de llevar un registro de sus variables clínicas pasaría a estar controlada de una forma objetiva. Además, cuantos más datos toma más fiable es.

Historia clínica electrónica

Pero estos avances son fútiles a menos que haya una buena base de datos en la que comparar la información.

La mejora del sistema de historia clínica electrónica permitiría integrar todos estos nuevos datos de las wearables y catalogarlos por variables clínicas que estuvieran fácilmente accesibles y etiquetadas. De esta forma, los investigadores tendrían una extensa y concienzuda base de datos. De ella podrían extraer la información y las conclusiones de sus estudios.

Aún hay muchos centros médicos que están a la retaguardia en materia de historia clínica electrónica. Estos centros solo integran los datos mínimos necesarios. Impulsar nuevas normativas europeas y españolas que fomenten la integración de los datos de los centros clínicos al sistema de historia clínica electrónica es un paso fundamental para que los investigadores puedan realizar estudios realmente útiles y con todos los datos posibles a su disposición.

La prevención es la próxima frontera en cuestiones médicas. La tecnología es un puente que nos permite identificar factores de riesgo y otras variables clínicas. Pero esos datos solo serán útiles si se mejora el sistema de historia clínica electrónica para que los investigadores puedan acceder a la información.